Consultar tus dudas a una de las asesorías de empresa de Benasque es una opción que seguramente te habrás planteado. Más, si deseas conocer en profundidad las diferentes formas que existen para constituirse en sociedad mercantil a la hora de poner en marcha cualquier actividad laboral. Ya sea contando con un solo trabajador o con varios.

Cada uno de los tipos de agrupación que puedes oficializar en el Registro Mercantil tiene diferentes características. Éstas exigen mayores o menores capitales iniciales, número de socios o responsabilidades. Resulta necesario enfocar múltiples trámites para formar una sociedad, como bien saben las asesorías de empresa de Benasque.

Las Sociedades Anónimas son el formato más común en nuestro país. Cuentan con un capital inicial de 60.000 euros, divididos en acciones que se reparten entre los diferentes socios. Y todo, en función de su aportación. Eso sí, puede ser constituida por una sola persona.

La Sociedad de Responsabilidad Limitada exige un mínimo de dos miembros inicialmente. También, un capital de 3.000 euros. Todo esto se traduce en títulos indivisibles repartidos a partes iguales entre los socios. Su responsabilidad es limitada, lo cual quiere decir que no han de responder con su patrimonio personal a las deudas contraídas por la empresa. Esto sí ocurre, por ejemplo, en el caso de las Comunidades de Bienes o de las Sociedades Civiles, aunque éstas no requieren el depósito de un capital para el inicio de actividad.

Por último, nos encontramos con otros formatos como las Sociedades Colectivas, Comanditarias y Cooperativas, todas ellas con un mínimo de dos constituyentes. En el caso de las segundas, tenemos la posibilidad de escoger formato de responsabilidad limitada o ilimitada.

Si quieres ampliar esta información o tienes alguna duda, contáctanos en Centro de Gestión y te daremos las claves para un óptimo inicio de actividad.